El Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (RIA) ha dejado de ser un debate del futuro para convertirse en la norma que, desde este momento, ya está condicionando la manera en que tu empresa diseña, comercializa y utiliza cualquier tipo de tecnología basada en IA dentro del entorno comunitario. Es decir, si en tu negocio desarrollas, integras o simplemente utilizas sistemas de IA en tus procesos, entender y adaptarte al RIA debería ser una necesidad urgente si realmente quieres mantener tu ventaja competitiva.
¿Qué es el RIA y por qué debe importarte?
El Reglamento (UE) 2024/1689 es la primera norma integral que regula la inteligencia artificial en Europa, basándose en un enfoque de riesgos. Esto significa que las obligaciones varían según el nivel de peligrosidad del sistema, desde usos completamente prohibidos (riesgo inaceptable) hasta sistemas de alto o bajo riesgo con requisitos diferenciados.
Es fundamental comprender que el RIA no se aplica solo a los grandes modelos de IA; afecta a proveedores, distribuidores, implantadores y usuarios empresariales. En otras palabras, si utilizas la IA para marketing, selección de personal, scoring o analíticas avanzadas, el Reglamento te impacta.
El calendario de obligaciones y la necesidad de anticiparse
El Reglamento, aprobado en 2024, ha ido entrando en vigor de forma escalonada. Las primeras prohibiciones ligadas a usos de riesgo inaceptable (como ciertas formas de manipulación) y las obligaciones horizontales de información ya se han empezado a aplicar en 2025. Ahora es el momento de activar los requisitos para sistemas de alto riesgo (como los utilizados en salud, empleo o infraestructuras críticas).
Y es precisamente este escalonamiento el que te obliga a anticipar los cambios. Pero no tienes que hacerlo solo: nuestros abogados especialistas en inteligencia artificial están para ayudarte.
Tu rol ante el RIA
Para saber qué exige exactamente el RIA a tu organización, debes identificar tu rol:
-
Desarrollador de IA: si creas modelos o sistemas que se comercializan.
-
Integrador/proveedor: si incorporas IA de terceros o propia en tus productos (plataformas SaaS, software).
-
Usuario empresarial: si usas IA en procesos internos (selección de personal, atención automatizada).
Cada rol, lógicamente, implica obligaciones concretas. Y es que el RIA se traduce en tareas como identificar y clasificar los sistemas de IA que utilizas, implementar procesos de gestión de riesgos (especialmente en calidad de datos y prevención de sesgos) y documentar el funcionamiento de los sistemas para demostrar cumplimiento. Además, debes revisar y adaptar tus contratos con clientes y proveedores para reflejar las responsabilidades bajo el nuevo marco legal.
Consulta cualquier duda con EDM Legal
En EDM Legal contamos con un equipo de abogados especializados en derecho digital e inteligencia artificial en Vigo, Madrid y A Coruña, así que podemos ayudarte a trazar un plan de adaptación al RIA. Contacta con nosotros y arrancaremos con una auditoría de tus productos y procesos, adaptando tu contratación tecnológica y diseñando la gobernanza interna necesaria para que la innovación de tu empresa se alinee con el marco regulatorio europeo. ¡Haznos caso y no sigas posponiendo todo esto!